miércoles, 27 de mayo de 2009
Prueba ácida para los nuevos magistrados de la Corte
Una sentencia reciente de la Corte Constitucional se ha convertido en la primera prueba de qué tan conservadores son los nuevos magistrados y en el primer indicador de que quienes han metido a los jueces nombrados por Uribe en el mismo saco podrían estar equivocados. Se trata de una norma del Código Disciplinario Único que sancionaba los actos de funcionarios que atentaran contra la moral y las buenas costumbres. La Sala Plena estudió el caso y reiteró la jurisprudencia de la Corte anterior en el sentido que el parámetro de la "moral y las buenas costumbres" es demasiado vaga y ambigua para sancionar a los funcionarios. Lo interesante de este caso es que la ponente del fallo fue la nueva magistrada María Victoria Calle, que ya comienza a demostrar que es mucho más liberal de lo que en un principio se pensó. Salvaron el voto los magistrados Nilson Pinilla, Gabriel Eduardo Mendoza y Jorge Pretelt, que sin duda será el más conservador de los primíparos.