martes, 12 de mayo de 2009

A Santander no le venía funcionando el CHIP

Un regalito caído del cielo para las finanzas de Santander le llegó al gobernador, Horacio Serpa Uribe. Se trata de la detección, por parte de la Contraloría General de la Nación, de un error sistemático que venían cometiendo a lo largo de los últimos años en la Secretaría de Hacienda del Departamento. Resulta que Santander, como todos los departamentos del país, realiza sus informes sobre ejecuciones de ingresos y gastos ante los organismos de control a través del CHIP (Consolidador de Hacienda e Información Financiera Pública). Sin embargo, los gastos para la salud de los santandereanos, que ascendían a 50.000 millones, estaban siendo reportados dentro del rubro de gastos de funcionamiento de la administración departamental. Este exceso de gasto había llevado a que el Departamento fuera castigado por la Dirección de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda, la cual bajó a Santander de primera a segunda categoría en el ranking de manejo fiscal. Es decir, le recortaron las transferencias desde el Gobierno Nacional. Con el hallazgo de la irregularidad la administración de Serpa sube de categoría.