La suerte del referendo en parte se está jugando en la Corte Suprema, que es la que debe decidir si le abre investigación por prevaricato a los 86 representantes que votaron el proyecto del referendo sin contar con el certificado de la Registraduría sobre las cuentas. Pero lo que no se sabe es que uno de los protagonistas de esta decisión es Yesid Ramírez, el magistrado con quién arrancó el choque de trenes con la Casa de Nariño. Ramírez es también el magistrado que la cúpula del DAS aceptó haber 'chuzado' por sus presuntas relaciones con el empresario Giorgio Sale, y que habría sido el comienzo del espionaje sobre todos los demás magistrados de la Corte.
Ramírez es uno de los tres magistrados que tienen que tomar la decisión de abrir o no la investigación a los congresistas.
La razón de esto es que después de que la Corte Constitucional decidió que todas las investigaciones de congresistas que se abrieran después del 29 de mayo de 2008 debían tener dos instancias -una de investigación y otra de juzgamiento- la sala plena de la Corte Suprema modificó el reglamento y creó tres salas de tres magistrados del área penal para investigar y una de seis para juzgar. Como lo de los 86 representantes fue posterior a mayo del 2008, el caso se repartió y le correspondió a una sala integrada por los magistrados Jorge Luis Quintero Milanés y Yesid Ramírez y la magistrada María del Rosario González. Al parecer la ponencia de Quintero es en el sentido de no abrir la investigación pero falta que los otros dos la acepten. Así, el voto de Yesid Ramírez se vuelve crucial. Y el refrán de que no hay enemigo pequeño más verdad que nunca.