miércoles, 9 de septiembre de 2009

Desde que existe la reversa

Nueve congresistas aparecían en las pesadillas de Germán Vargas, ocho abandonaron el partido, uno se quedó. El representante a la Cámara del Atlántico Tarquino Pacheco siempre fue más uribista que “vargasllerista”, votó una y otra vez a favor de la reelección en el 2010, pero ahora parece que se arrepintió. La razón: Los Char son los padrinos políticos de Tarquino, los dueños de sus votos y quienes le dieron el aval. Como los patrones no se fueron de Cambio Radical, el representante tuvo que quedarse quieto en primera.