Aunque mucho se habló esta semana sobre el concepto que dará el Consejo de Estado sobre la presencia de militares gringos en siete bases colombianas, lo que diga al final no resultará obligatorio para el gobierno. Es un concepto semejante al que rinde el Procurador antes de que la Corte Constitucional se pronuncie: tiene un peso político pero no jurídico.
Por eso, aunque el Consejo de Estado tiene ciertas preocupaciones con el tema de la inmunidad para eventuales crímenes cometidos por militares de E.U. en territorio colombiano, lo cierto es que la negociación ya está cocinada y cambiará muy poco.
La Cancillería confirmó a La Silla Vacía que ya cerró todos los detalles del acuerdo salvo aspectos menores y técnicos. Los contratistas estadounidenses no gozarán de inmunidad diplomática y sus crímenes podrán ser juzgados por tribunales colombianos. Los militares de ese país si gozarán de este beneficio en todos los casos, aunque el gobierno colombiano podrá pedir al gobierno de Obama que levante esta inmunidad en algunos casos.