La reunión de este fin de semana de los Verdes alcanzó solo para una catarsis colectiva, pero no para ninguna decisión de fondo sobre el futuro del partido. Para comenzar, los de la tendencia Verde Opción Centro habían solicitado una reunión previa con los tres ex alcaldes para discutir cómo sería la entrada de Sergio Fajardo al partido, pero el último en enterarse que no estaba invitado a esa reunión fue Fajardo.
Después de esperar todo el viernes a que lo llamaran para sentarse con los directivos de su futuro partido, decidieron que más bien se encontraban el sábado. Cuando finalmente se reunieron, y ya le tenían la propuesta de que tuviera tres puestos en la Dirección Nacional, Fajardo les dijo que hasta ahora comenzaba el camino de acercamiento y que el proceso para su entrada 'estaba muy biche'. Peñalosa le dijo que no entendía entonces para que se habían gastado todo un día discutiendo su entrada si él no estaba seguro todavía.
De lo poquito que se decidió es que los parlamentarios entrarán a la Dirección Nacional, que ahora contará con 19 miembros. Esto dejó a Lucho Garzón muy descontento, pues como no hay congresistas de su tendencia al final él fue el que quedó con menor representación en la dirección nacional.
De resto no llegaron a ningún acuerdo sustancial, salvo ratificar que tendrán una postura de independencia deliberativa frente al gobierno de Santos. Carlos Ramón González, del antiguo partido Verde Opción Centro, propuso entrar a la Unidad Nacional dado que Santos se está apropiando de la mayoría de sus banderas, pero esta posición no prosperó.
Antanas Mockus no habló casi, y parecía delegar varias de las decisiones en Liliana Caballero, cuya influencia sobre el ex candidato es notoria.
Lo que sí se puso una vez más en evidencia es que a los ex alcaldes les sobra en visión lo que les hace falta en liderazgo político.