Ayer se cumplió el aniversario número 37 de la muerte de Gustavo Rojas Pinilla, un tradicional momento de encuentro de sus seguidores de la Anapo. Y con los pocos seguidores que asisiteron quedó claro que la alcaldía de Samuel Moreno fue una debacle para ese grupo político.
Según un viejo anapista, hace cuatro años, cuando Samuel estaba empezando su alcaldía, el Cementario Central de Bogotá se llenó de anapistas, que se contaban en decenas de miles. El año pasado, cuando Samuel aún era alcalde pero ya estaba contra las cuerdas, quedaban un par de miles. Ayer fueron apenas un par de centenares de anapistas, que echaron de menos a María Eugenia Rojas y a su esposo, Samuel Moreno Díaz, que iban todos los años y esta vez no se vieron.
En cambio, la representante Alba Luz Pinilla, fórmula de Iván Moreno a la Cámara, que sí fue, terminó chiflada por algunos viejos anapistas, que duraron décadas esperando volver al poder y que sienten que esa oportunidad se echó a perder.