Los actuales concejales de Valledupar, la capital del Cesar, siguen en sus puestos, a pesar de que un juez había ordenado que se recontaran los votos, con lo que varios podrían haber salido del cabildo municipal.
Una acción de tutela interpuesta por los candidatos al Concejo Jorge Luis Arzuaga (de la ASI), Belisario Jiménez (del PIN) y Ciro Guzmán (del MIO), en la que denunciaban irregularidades en la Registraduría y en el Consejo Nacional Electoral durante las elecciones de octubre, fue concedida por el juez Pedro Olivella Solano el 13 de diciembre del año pasado.
Olivella determinó suspender las credenciales a los concejales que habían resultado electos y ordenar un reconteo de votos.
Sin embargo, el 28 de diciembre, otra acción de tutela, esta presentada por Gabriel Muvdi Aranguena, concejal electo por el Partido Liberal, fue concedida por la juez María del Pilar Soto. Esta acción de tutela tumbó la primera y los concejales finalmente se pudieron posesionar.
Lo curioso es que la semana pasada el Concejo de Valledupar eligió como Personero Municipal a César Alfonso Campo, un primo de la juez. Aunque Soto ha dicho que en su decisión no influyeron asuntos familiares, las sospechas en Valledupar continuan.