El relicario con la ampolleta de sangre del Papa Juan Pablo II que llegará mañana, como una ofrenda de reparación espiritual para las víctimas del conflicto armado, estará custodiado por la Guardia Presidencial en Bogotá, como cuando viene de visita un jefe de Estado.
La custodia no será sólo porque existe la posibilidad de que el presidente Juan Manuel Santos vaya a visitarla, sino porque además el Gobierno quiere garantizar que no ocurra nada inesperado, se dispuso que la pieza sagrada sea custodiada por dos anillos de seguridad, el primero de la Guardia Presidencial y el segundo de la Policía.